Ayer estuvimos hablando. Su voz aterciopelada recorría mi cuerpo, y una vez más es como si siempre la hubiera estado escuchando, como si cada día me susurrase al oído. Para luego decirme las dos palabras que más ansiaba escuchar: Te Quiero. No me lo esperaba, es más, no sé cómo lo hace, pero siempre consigue descolocarme y a la vez hacerme sonreir. Y desde entonces soy feliz. ^^
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